martes, 20 de agosto de 2013

Recurso defensivo: Construir una fortaleza!

A todo ajedrecista, más de una vez le tiene que haber sucedido que el devenir de la partida lo lleve a quedar en una posición inferior, y encontrarse haciéndose a sí mismo la siguiente pregunta:

¿Y ahora qué hago, cómo salvo esto?

Si esta situación se da en el medio juego, el jugador que está en inferioridad muchas veces intentará entrar en complicaciones tácticas buscando revertir la situación.

Pero si la partida está entrando al final o ya se encuentra en la fase final, y se tiene una posición inferior (por lo general con alguna inferioridad de material), lo más probable es que ya no sea razonable pensar en ganar, y entonces lo más sensato es intentar no perder forzando las tablas.

Hay distintas maneras para forzar tablas, todas ellas muy conocidas, como ser conseguir un jaque permanente, entrar en repetición de jugadas o buscar una situación de ahogado.

Este post está dedicado a otro recurso defensivo para forzar las tablas: Crear una fortaleza.

Una fortaleza es una estructura defensiva en la cual el bando débil dispone sus piezas de tal manera que su posición resulta inexpugnable a pesar de la ventaja material del rival, de este modo el bando fuerte no podrá progresar y la partida finalizará en tablas.

A continuación se pueden ver algunos ejemplos de fortalezas típicas.

Diagrama 1
En la posición del Diagrama 1, a primera vista parece que las negras tienen ventaja (dama contra alfil y caballo), sin embargo si las blancas mantienen el alfil en b2, el caballo en d4, y el rey moviéndose entre b1, a1 y a2, la partida es tablas debido a que el rey negro no puede ingresar al cuadrado formado por las casillas a3, c3, c1 y a1, y el rey blanco siempre podrá escapar de los jaques que le dará la dama negra jugando sin salir de las tres casillas mencionadas.

Diagrama 2
En la posición del diagrama 2, las blancas tienen su fortaleza en las casillas g1 y h1. Si el rey blanco no sale de dichas casillas, las negras no pueden progresar debido a que si su rey se ubica en las casillas f1 o f2 con la idea de capturar al peón blanco, el rey blanco queda ahogado. Lo mismo sucede cuando el rey blanco se encuentra en h1, si el alfil se coloca en la diagonal g1-a7.

Diagrama 3
En la posición del diagrama 3, las negras fuerzan las tablas moviendo la torre entre las casillas e6 y c6, y al rey escapando de los jaques sin salirse de las casillas c7, c8, d8, e8 y e7. De este modo las negras tienen una fortaleza donde el peón defiende a la torre, el rey defiende al peón y el rey blanco nunca podrá avanzar más allá de la quinta fila.

Diagrama 4
En la posición del diagrama 4, los alfiles controlan las diagonales g1-a7 y h1-a8, formando una barrera infranqueable para el rey blanco. Para forzar las tablas, el rey negro se moverá siempre que pueda entre las casillas b7 y c7, y cuando ello no sea posible debido a que la dama blanca lo impide, se moverá a las casillas b8 o c8.

Diagrama 5
En la posición del diagrama 5, las negras deben mantener su alfil controlando f6, jugándolo en las casillas a1, b2, c3, d4 y e5, y el rey moviéndose entre las casillas g7, f8 y g8. Con ese esquema, las blancas no pueden ganar el peón de g6 y tampoco pueden dar mate, por lo tanto la partida es tablas. En esta estructura no es conveniente jugar el alfil en g7 y h8, ya que si las blancas consiguen clavarlo  o atacarlo vía rayos x, para luego cambiarlo por la torre, ganarían la partida.

Estos ejemplos son bastante conocidos y es conveniente tenerlos presente, pero también es importante tener en cuenta que en la partida viva pueden surgir infinidad de posiciones en las que sea posible construir una fortaleza que el rival no pueda quebrantar y de ese modo salvar una partida que sin este recurso se perdería.

1 comentario:

  1. muy bueno el artículo si hubiese mas ejemplos de fortalezas quedaría super, mucho mejor

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